Comento esta foto con Garcí
Ximénez, legendario primer Rey de Aragón , allá por el siglo VIII.
«Muchos dicen de ti que
eres solo una leyenda» ̶ le digo.
«Pues no,» ̶
me contesta, «en el mismísimo
lugar de San Juan de la Peña me aclamaron como Rey, tras la conquista de Aínsa
a los moros, y allí juré los Fueros de Sobrarbe».
«¿Entonces es cierto lo que
se dice en Aragón que “antes leyes que reyes”?» ̶ le pregunto.
«Así era en un principio. Y
para defenderlo se establecía en los Fueros el cargo de “juez medio”, del que
proviene la figura de “El Justiziazgo”, uno de cuyos representantes, Juan de
Lanuza el Mozo, está inmortalizado en el monumento que muestra la imagen»
̶ me explica Garcí Ximénez.
«Doy fe de lo que dice este hombre» ̶
nos interrumpe el pintor del XIX, Pablo
Gonzalvo. «Mi amigo José Martí pudo comprobar in situ el recelo de los
aragoneses ante el poder absoluto que no respeta las leyes que el pueblo se ha
dado. De ahí esos versos que escribió en Zaragoza:»
“Estimo a quien de
un revés
echa por tierra a un tirano:
lo estimo, si es un cubano;
lo estimo, si aragonés.
Seguro que esta referencia al prohombre cubano habrá removido el alma del retratista caribeño y tal vez le motive a volver a visitar el monumento para leer el mismísimo texto de los Fueros de Sobrarbe que viven allí inscritos en piedra.
Y si alza la vista, o es capaz de
mirar a vuelo de dron, quizás pueda también conocer la leyenda que aparece en
el ecuador de la esfera pétrea que corona el conjunto escultórico.
Nacho de Zaragoza (España)
Me ha tocado como grabador, escultor y dibujante, tallar las palabras, los escudos y los ribetes de esta inmensa placa de mármol. Y aquí estamos ahora, en digno homenaje a su nombre, gritando desde una fervorosa impotencia lo que la lápida deja a la vista de todos.
Discurro la imagen de Felipe II que sin juicio previo ordenó la decapitación del justo defensor de derechos y dignidades, y otra vez me viene el hormigueo alrededor del cuello y es como sentir el filo abyecto de la guillotina en su mordaz corte, callando de un tajo la muchedumbre enardecida que ha venido a proclamar justicia por EL JUSTICIA.
Es raro este asunto de los pensamientos, la imaginación, la
historia y los protagonismos. ¿Será por eso que mi madre decidió llamarme
Juan?

