viernes, 10 de abril de 2026

Aben Aire

 


Caminaba por las anchas calles de la eternidad cuando me topé con Yusuf, saraqustí del siglo XI.

«A ti quería ver yo» ̶  espetó sin saludar. «Me quedé con las ganas de comentar un par de cosas en el post anterior, ese que llamaste “Sirenas”».

 «¿Y qué cosas son esas?» ̶  le pregunté.

«En primer lugar que aquella imagen fue tomada en el que fue barrio bereber de Sinhâja, donde yo viví hasta que el rey cristiano Alfonso lo convirtió en el cuartel islámico de la Morería. El fotógrafo debió colocarse en la calle Azoque, que significa mercado en árabe» ̶  me largó de corrido.

«Pues dicho queda» ̶  convine, queriendo sin éxito finiquitar.

«Hay algo más que quisiera apuntar» ̶  insistió, agarrándome por el antebrazo. «Decirle al camarógrafo caribeño que “mejunje” también tiene su origen en el árabe hispánico».

Quise alejarme tras ese desahogo reivindicativo comprensible, pues todos tenemos nuestro corazoncito, aunque ya no lata. Pero lo pensé mejor y aproveché para enseñarle la foto que aquí traigo.

«¡Ah, ésta!» ̶ musitó, sin casi mirar la imagen. «Supongo que se la dedicarían a ese personaje porque está cerca de la Sudda (la Zuda)»

«¿Nada más? Pensé que me aportarías alguna información del tal Aben Aire»

«Si quieres información de ese tipo» ̶  exclamó, «busca en la Wikipedia, pero a mí déjame en paz».

¡Vaya! El bueno de Yusuf se debió levantar hoy con mal pie. Espero que su “mal aire” sea pasajero y no un signo de que las rencillas terrenales estén llegando también al ultramundo.

 

Nacho de Zaragoza (España)

 

Verdad que da para risa las cosas que pasan en el ultramundo. Este "personero" de Nacho de Zaragoza (que en un principio hizo creer a la comunidad espiritual que al buzón del cielo estaban llegando fotos de un intruso fotógrafo cubano, cuando en verdad es él quien las hurta de mis redes sociales) resulta que ahora se me zumba con una historia, de esas que él suele dejar como adivinanzas o sortilegios para convidarme a una respuesta orgánica, anecdótica y cultural.

Si no lo digo yo, ¿sabes tú, lector de siglo XXI, quién fue Aben Aire? Si te fijas en mi foto, en el extremo izquierdo se aprecia una hilera de columnas. La foto la inspira una memoria cultural con mi país. El insigne premio Cervantes Alejo Carpentier, en su libro barroco La ciudad de las columnas, en franca devoción a La Habana, capital de Cuba, evoca y describe todas las influencias arquitectónicas que ha tenido morfológicamente la gran urbe, y entre ellas, inevitablemente, está la española unida a la musulmana. Y aquí me detengo, porque Nacho dice que el paseante Yusuf hace una leve defensa en "árabe hispánico", y eso -le pido- sea tema de un post futuro, ya que me recuerda esa conjunción idiomática de muchas deformaciones expresivas que tenemos a lo "castellano cubano" o "castellano caribeño".

Volviendo a la foto, yo solo miré las columnas, su alineación con esa envidiable perspectiva geométrica y disparé sin la menor atención en el nombre de la calle.

Pues sepa usted que el intrépido Yusuf no quiso decirles que Aben Aire fue un gobernador musulmán que tuvo Zaragoza en el año 918, siglo X, después de Jesucristo. Este señor, aprovechando la muralla romana, levantó el Torreón de la Zuda, edificio que sirvió de defensa para la ciudad por su posición estratégica en un sitio alto. Con el devenir del tiempo, la Zuda fue residencia de los reyes de taifa y propiedad de los reyes cristianos por los albores de 1118.

Y hablando de las deformaciones expresivas que tenemos algunos al centro de las Américas, una de ellas, cuando se quiere manifestar lo poco que  importa algo o alguien, se dice de un modo muy despectivo: "A mí, fulano de tal, me la suda"

¿Sabía eso el buen Yusuf que pide a gritos que lo dejen en paz?

 

Budy de Bayamo (Cuba)